El cine español y la inmigración: una herramienta pedagógica para educar (2)

Derechos al Cine es una colección de libros monográficos que ponen a disposición de los educadores una propuesta pedagógica que aprovecha la fuerza de atracción y las potencialidades del cine para la educación en valores. La inmigración en clave de comedia (Ricardo Arana. Bakeaz, 2007) intenta aportar una reflexión y una propuesta metodológica para trabajar —tanto en la enseñanza reglada como en la no reglada— la inmigración desde la perspectiva del cine y apoyar la alfabetización audiovisual que nos exige nuestra época, siempre tomando como base el respeto a la diferencia y la aceptación de los emigrantes como sujetos portadores de derechos.

Según este trabajo, a 1 de enero de 2007, la población empadronada en España superaba los 45 millones de personas. Casi cuatro millones y medio de estas personas eran extranjeras. A finales del siglo XX el fenómeno migratorio en España sufre cambios evidentes: un crecimiento sin precedentes en el número de inmigrantes extracomunitarios que acuden en busca de trabajo y un aumento de forma considerable de su diversidad. Ya no son personas que proceden mayoritariamente de la Unión Europea, como ocurría en el último tercio del siglo, sino que su origen se sitúa en dos terceras partes en alguno de los tres continentes menos desarrollados (África, Asia y América del Sur).

Los motivos económicos constituyen la principal razón que esgrimen estas personas para salir de su país. Una vez en España, su actividad laboral se centraba en sectores específicos como la construcción, la agricultura, la hostelería o el servicio doméstico.

Cine e inmigración: Películas producidas desde 1999

Una de las grandes novedades de las películas de comienzos del siglo XXI reside en el progresivo abandono del género policiaco y en el auge del documental como medio de representación.

Un segundo cambio fundamental es el surgimiento de miradas femeninas a ambos lados de la cámara. Del corpus de cintas producidas entre 1999 y 2007, la mayoría presenta a personajes femeninos como protagonistas de la acción. Muchas, de hecho, también están dirigidas y escritas por mujeres que pertenecen a una nueva generación de jóvenes realizadores que, poco a poco, han ido tomando el relevo de los nombres más consagrados. En el caso particular del cine sobre inmigración encontramos cuatro directoras cuyas producciones han tenido transcendencia: Flores de otro mundo de Iciar Bollaín (1999), Tomándote de Isabel Gardela (2000), Poniente de Chus Gutiérrez (2002) y, finalmente, el documental Extranjeras de Helena Taberna (2003).

El estreno en 1999 de la película de Iciar Bollaín Flores de otro mundo abre esta nueva fase en la evolución del cine sobre inmigración que se refleja en la mayor parte de la producción fílmica de los últimos años.

Impresionada por las caravanas de mujeres que se desplazaban al campo español, Bollaín realiza con dureza y ternura un filme en el que son las mujeres las protagonistas del relato. Una fiesta de solteros en un pequeño municipio es el marco en el que se produce el encuentro entre éstos y un grupo de mujeres españolas y extranjeras que buscan iniciar una convivencia familiar. El encuentro muestra las diferencias culturales y sociales entre las recién llegadas y los vecinos del pueblo. Pero la mirada de la directora hacia la desigualdad va más allá del género. La película refleja la diferencia de oportunidades de nacionales y extranjeras. Podéis encontrar una guía didáctica y una ficha de trabajo para realizar en clase en este enlace.


‘Pan y rosas’
(2000) de Ken Loach es una coproducción europea (Reino Unido, Francia, España, Alemania y Suiza) filmada en Los Ángeles. La película comienza con unas escenas que recrean el cruce de la frontera de México con los Estados Unidos de varios inmigrantes indocumentados. El filme se adentra en la descripción explícita de la explotación laboral que sufren muchas personas por su condición de extranjeras en situación irregular. Se inspiró para ello en la campaña «Justice for janitors», impulsada por sindicatos estadounidenses. Podéis consultar la siguiente página web.

En 2001 José Luis Guerín estrena En construcción, una película rodada en su Barcelona natal pero en la que Guerín se mantiene fiel a su personal estilo y al género en que ha centrado su producción fílmica. Durante tres años, ayudado por un grupo de estudiantes de máster, el director filma la profunda transformación urbana que está sufriendo el barrio de El Rabal, uno de los principales centros de asentamiento de población inmigrante en Barcelona.

Chus Gutiérrez escribe –junto a Iciar Bollaín – y dirige Poniente estrenada en 2002 a raíz del brote de violencia xenófoba que afectó al pueblo de El Ejido en 2000. Para tratar el tema, la directora construye una comunidad ficticia, La Isla, un pueblo almeriense cuya economía está marcada por la explotación agrícola intensiva a través de invernaderos que requieren mano de obra inmigrante para su cultivo.

Ilegal se aproxima a las redes de tráfico de inmigrantes y al narcotráfico en Galicia. Se trata del primer film dirigido por Ignacio Villar en 2002. Su argumento gira en torno a unos periodistas que se ven involucrados en las mafias de tráfico de personas. A través de una historia de investigación periodística, el director nos propone aventurarnos en lo que se esconde tras las noticias que vemos en televisión, enfrentándonos al profundo drama humano de la inmigración clandestina.

Otra interesante propuesta es La novia de Lázaro, dirigida por Fernando Merinero en el año 2002. El propio director la denomina “una película viva”, a medio camino entre ficción y documental que se construye “sobre la propia voz de una inmigrante. . . que va contando su historia a medida que ésta va sucediendo”. Se trata de la historia de Dolores, una cubana que llega a España tras los pasos de su novio Lázaro, llena de ilusiones por el reencuentro y la nueva vida que les espera juntos. A su llegada descubre que Lázaro está preso por un intento de violación y además es adicto a la heroína. El mismo título juega con el hecho de que la acción se concentra en la lucha de esa mujer primero por mantenerse como “la novia” y, finalmente, por deshacerse de esa etiqueta.

Balseros (España, 2003) dirigida por Carles Bosch y Josep Maria Domènech, condensa cien horas de grabaciones realizadas por diversas productoras y conducidas por periodistas de TV3. En el verano del 94, un equipo de reporteros de Televisió de Catalunya filmó y entrevistó a siete cubanos y a sus familias durante los días en que preparaban la arriesgada aventura de lanzarse al mar para alcanzar la costa de los Estados Unidos huyendo de las dificultades económicas que asolaban su país.

La película sigue de forma documental, pero con un gran dramatismo, la trayectoria de siete cubanos que se arriesgaron a salir de su país en una balsa improvisada y a los que se localiza de nuevo cinco años más tarde. El filme aborda no sólo la trayectoria vital de sus protagonistas durante la gestación y realización de su peligroso viaje migratorio, sino también varios años después, mostrando la evolución de sus vidas e ilusiones una vez en los Estados Unidos.

Extranjeras
, dirigida por Helena Taberna y estrenada en 2003, es un relato polifónico en el que treinta y seis mujeres de los cinco continentes narran sus experiencias de emigración ante la cámara. Un filme que habla sobre mujeres inmigrantes que viven en Madrid y en el que se descubren los nuevos espacios de intercambio, relación y encuentro que han creado y el modo en que se adaptan al nuevo entorno para mantener vivas las costumbres que han heredado de sus respectivas culturas.

Mientras que en Pan y rosas Ken Loach hace un repaso de las condiciones laborales del emigrante en el sur de los Estados Unidos, en Sólo un beso (Reino Unido, Italia, Alemania y España. 2004) aborda, gracias a un guión de Paul Laverty muy marcado por la situación tras el 11-S, el encuentro entre dos personas de grupos culturales distintos, uno ligado al ambiente católico escocés y el otro al ámbito musulmán del Punjab. Los protagonistas deberán salvar prejuicios propios y ajenos para poder mantener su relación amorosa, mostrando además que las identidades culturales no son impermeables ni inmutables.

‘El tren de la memoria’ (2005), documental dirigido por Marta Arribas y Ana Pérez, retrata con testimonios principalmente de inmigrantes el éxodo de miles de españoles hacia distintos países europeos en la mitad del pasado siglo.

Princesas, cuarto film de Fernando León de Aranoa, estrenado en 2005, nos cuenta la historia de Caye y Zulema y el desarrollo de su amistad. Caye se nos presenta como un personaje materialista, una chica de su tiempo, que vive sola en su apartamento y que vende su cuerpo para comprarse ropa, para operarse el pecho… Zulema, en cambio, se nos presenta como un personaje atrapado por su situación. Es una inmigrante de la República Dominicana que debe explotar su cuerpo para conseguir enviar dinero a su familia.

El próximo Oriente es una comedia dirigida por Fernando Colomo en 2006 y que narra la historia de Caín, un joven tímido y poco agraciado que trabaja en una carnicería del madrileño barrio de Lavapiés. Su vida de perdedor contrasta con la de su hermano Abel, casado y con familia, con aire de conquistador y éxito en su profesión como agente inmobiliario. Sus vidas dan un giro cuando Abel deja embarazada Aisha, una joven inmigrante Bangladesí que vive con su familia en el edificio frente a Caín, y por la que éste siente una gran atracción. Este film presenta un proyecto familiar intercultural que nace, no de la renuncia a una de las culturas, sino de la fusión de ambas. El próximo Oriente se propone enseñar al espectador cómo es la religión profesada por muchos de los inmigrantes que residen en España, siempre con un tono conciliador, unas críticas muy poco dañinas y también con una clara posición a favor del mestizaje.


Un franco, 14 pesetas
(2006) de Carlos Iglesias, se plantea como una inmersión en la cotidianidad de las familias españolas que durante el franquismo emigraron al extranjero en busca de mejores oportunidades. La película, una comedia con tintes dramáticos, introduce al espectador en las vidas de dos hombres que deciden viajar a Suiza en busca de una vida mejor y un lugar donde poder rehacerse económicamente. Martín, un mecánico fresador, decide probar suerte con su amigo Marcos en Suiza, pese a carecer de documentación suficiente para trabajar en aquel país.

Para el director esta película supone el relato de su propia historia como hijo de emigrantes retornado a España a finales de los años sesenta. Es por tanto, un homenaje a aquellas personas que viajaban con la ilusión y la esperanza de conseguir lo que habían oído de otros: que en el extranjero había cosas maravillosas, tecnologías inimaginables, y sobre todo salarios increíbles por el mismo trabajo que realizaban en su país.

En una sociedad que ha pasado de ser emigrante a receptora de emigrantes, la vista atrás de Carlos Iglesias recuerda pasajes de la historia española que tienden a olvidarse fácilmente. La película hace pensar inevitablemente en los extranjeros que llegan a España en busca de lo que los españoles de entonces perseguían en Suiza: mejorar la vida de sus familias.

La película “14 Kilómetros” de Gerardo Olivares (España,2007), presenta la inmigración desde el punto de vista del que emigra y no del que recibe, como hasta entonces se había hecho. El principal interés reside en su poder para mostrar que la historia de los inmigrantes no empieza cuando consiguen llegar a las costas españolas, sino que antes hay toda una odisea de preparativos, obstáculos, cruces de frontera y mucho dinero que mueven las redes de tráfico de inmigrantes. Mezcla realidad con ficción en una obra que narra el drama que tienen que soportar los africanos que abandonan su país y atraviesan Mali, Níger, Argelia y Marruecos. Catorce kilómetros es la distancia que separa África de Europa, pero también es la barrera que aleja sus sueños del mundo occidental, periplo que se presenta como la única alternativa para huir del hambre y de la miseria. Esta película obtuvo el máximo galardón de la Seminci, Espiga de Oro de la Semana de Valladolid.

Fragmento de la película “14 Kilómetros” de Gerardo Olivares (España,2007). La canción que acompaña: “Dibi Dibi Rek”, Ismaël Lô (álbum: Jammu Africa).

Entradas relacionadas:
El cine español y la inmigración (I): una herramienta pedagógica para educar
Fuente:
http://www.bakeaz.org/es/publicaciones/mostrar/81-la-inmigracion-c
http://www.amnistiacatalunya.org/edu/pelis/prop-edualter.html

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